Independencia vs Freedom.#desestabilizaciónusa

Posted on mayo 24, 2016

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Fernando Vicente Prieto
El viernes 20 y sábado 21 de mayo, Venezuela realizó un ejercicio de entrenamiento militar en todo el país con la participación de miles de voluntarios civiles. Se trata de una respuesta al plan de intervención detallado por el jefe del Comando Sur de EEUU, ‘Operación Venezuela Freedom 2’.
Para comprender la situación en Venezuela es preciso atender al documento firmado el 25 de febrero de este año por el almirante Kurt Tidd, jefe del Comando Sur del Pentágono, traducido por el portal Misión Verdad. El texto presenta la política coordinada por el Ministerio de Defensa y los organismos de Inteligencia de EEUU y desarrollada en conjunto “con las fuerzas aliadas de la región”.
La dirección, a cargo del propio jefe del Comando Sur, incluye a las denominadas fuerzas especiales (Comando de Operaciones Especiales Sur, Fuerzas Conjuntas de Tareas Bravo, Fuerza de Tarea Conjunta Interagencial Sur-Jiatfs) y a la Agencia de Inteligencia para la Defensa (DIA) “en estrecha colaboración con otros entes de la Comunidad de Inteligencia”. Todas ellas participaron en la elaboración del informe ‘Operación Venezuela Freedom-2’, al que describen como “un conjunto de recomendaciones que permita un planeamiento efectivo de nuestra intervención en Venezuela, concebida como una operación de amplio espectro, conjunta y combinada”.
A lo largo del informe, las fuerzas aliadas son claramente identificadas: desde la coalición opositora Mesa de Unidad Democrática (MUD) hasta “las organizaciones no gubernamentales (ONG), corporaciones privadas de comunicación como la SIP y diversos medios privados (TV, prensa, redes, circuitos radiales)”. Un actor relevante —también mencionado explícitamente— es Luis Almagro, actual secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA).
La estrategia implica una articulación entre violencia de calle —donde incluyen “el empleo dosificado de la violencia armada”—, manipulación mediática, diplomacia internacional y operaciones militares de respaldo. “Particular importancia tiene la explotación de los temas como la escasez de agua, de alimentos y de electricidad, teniendo este último aspecto un carácter grave para el Gobierno, ya que la sequía ha generado una amenaza de colapso de los embalses y debemos prepararnos para explotarlo al máximo desde el punto de vista político”, añade el documento.
Como reseña Micaela Ryan para Notas, “este plan de acción de seis meses de duración se centra en la aplicación de un enfoque de ‘cerco y asfixia’ al gobierno encabezado por Nicolás Maduro. Plantea avanzar en el discurso de ‘crisis humanitaria’ en Venezuela, que combine acciones violentas junto con los mecanismos institucionales en el marco de la Asamblea Legislativa.
Lo que está en juego: “Nuestra seguridad e intereses económicos y nuestros valores políticos”. Aunque no se menciona directamente, toda la estrategia se refiere a retomar el control de las mayores reservas de petróleo del mundo y a desarticular la geopolítica de ALBA, PetroCaribe, Unasur y Celac.

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Posted in: Opinión