La semana de #Almagro, la conexión Honduras

Posted on junio 7, 2016

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Ricardo Arturo Salgado Bonilla
Justamente el día en que se reunía la Comisión Permanente de la OEA para discutir la bochornosa propuesta de Luis Almagro de aplicar la Carta Democrática a Venezuela, un distinguido miembro de la mafia cubana en Miami, Marco Rubio, visitaba Tegucigalpa para tener reuniones del más alto nivel. Para mantener las apariencias visitó antes el Ministerio Público, encargado de dar curso a los expedientes abiertos por corrupción a muchos funcionarios públicos hondureños.
De la visita de este funesto personaje, solo podemos rescatar las declaraciones finales que brinda a la prensa junto al jefe del régimen, Juan Orlando Hernández, en las que afirmaron que las relaciones entre ambos países son “cada vez mejores”. Unos días después tiene lugar la reunión de la Asociación de Estados del Caribe, AEC, en La Habana, en la que Hernández participa.
Mientras tanto, en un intento descarado de propiciar un golpe de Estado en Venezuela, EEUU ordena a Luis Almagro, personaje gris de la diplomacia latinoamericana que es el secretario general del Ministerio de Colonias Imperial, que escale la arremetida contra el gobierno legítimo de Nicolás Maduro, invocando la Carta Democrática de la OEA. En una semana, Almagro pasa de escandalosas e irrespetuosas declaraciones en los medios a activar la dichosa Carta.
El gobierno de Honduras patrocina, el mismo día y a la misma hora que arriba Marco Rubio a Tegucigalpa, un proyecto injerencista liderado por la Argentina de Macri, en el que, básicamente, esta trágica organización reconoce a la burda y criminal oposición venezolana como una parte beligerante con la que el gobierno constitucional debe dialogar. En ese movimiento, a pesar de la impresión de derrota a la jugada Almagro, se abre una peligrosa puerta que se tendrá que vigilar muy de cerca.
Siendo un país pequeño y muy pobre, gobernado por un cartel mafioso que obedece a ciegas las directrices del Comando Sur de Estados Unidos, puede jugar un rol muy explosivo en los ataques contra la independencia y la autodeterminación del resto de naciones latinoamericanas y del caribe. Ese papel no es nuevo, ya lo jugo activamente en la década de los ochenta del siglo anterior como punta de lanza de la guerra contra la revolución sandinista de Nicaragua y contra las fuerzas revolucionarias salvadoreñas, ahora en el gobierno del FMLN.
En el caso Almagro se dan dos asuntos relevantes acerca de la participación hondureña, que la opinión pública no debe olvidar: 1) El único antecedente de aplicación de la famosa carta democrática, es justamente Honduras en 2009 por el Golpe de Estado Militar que derrocó al gobierno constitucional de José Manuel Zelaya, y; 2) Que los golpistas de aquel momento están entronizados en el poder político en Honduras, comenzando por el mismo Juan Orlando Hernández.

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Posted in: Opinión