Hasta el Papa desconfía

Posted on junio 14, 2016

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Washington Uranga
En un gesto de indudable repercusión política, el papa Francisco ordenó a los responsables de la Fundación Pontificia Scholas Occurrentes rechazar la donación de 16 millones 666 mil pesos que le había sido otorgada diez días atrás por el gobierno de Mauricio Macri con la finalidad de contribuir al “sostenimiento del equipo profesional, infraestructura y equipamiento de la sede central” de la organización impulsada por Bergoglio.
De manera extraoficial se sabía que la decisión publicitada por el Gobierno como un gesto hacia Francisco cayó muy mal en el Vaticano y molestó al Papa. El medio italiano Vatican Insider lo reflejó en una nota en la que dio cuenta de la perplejidad que le produjo la donación a Bergoglio y que incluso en el Vaticano hasta pareció una broma de mal gusto que la donación fuese de 16 millones 666 mil pesos, cuando se sabe que el 666 es “el número de la bestia”.
Ahora, en una carta fechada el 9 de junio y dirigida a Marcos Peña, en su condición de Jefe de Gabinete, los responsables de Scholas Ocurrentes, José María del Corral (Presidente) y Enrique Palmeyro (Secretario), le comunicaron al gobierno de Mauricio Macri que “teniendo en cuenta que hay quienes pretenden desvirtuar este gesto institucional realizado en el marco de la Ley 16.698, con el fin de generar confusión y división entre los argentinos, y de acuerdo a los comentarios telefónicamente compartidos, convenimos en suspender el aporte económico no reintegrable destinado a sufragar los gastos de personal, infraestructura y equipamiento de la sede central en nuestro país”.
Poniendo de relieve, sin embargo, la necesidad de recursos que tiene la fundación, los firmantes señalan en la misma carta que “procuraremos obtener este necesario aporte en lo inmediato a través de los organismos multilaterales de crédito y de la ayuda de privados”.
La fundación Scholas Occurrentes es una red mundial educativa que pretende promover la vinculación entre escuelas de todo el mundo, compartir proyectos, establecer alianzas y cooperación, con la intención de favorecer a las escuelas de menores recursos propiciando una educación sin excluidos. Los antecedentes de la iniciativa se remontan al tiempo en que Bergoglio era arzobispo de Buenos Aires y bajo el lema de “Escuelas hermanas” impulsó una línea de acción que denominó “unir escuelas, deportes populares y solidaridad”. Por decisión e impulso del Papa, desde agosto de 2015 la fundación tiene reconocimiento legal por el Vaticano.

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Posted in: América Latina