Incansable guerrillero del ejemplo.#Cuba.#Fidel

Posted on agosto 10, 2016

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Semanario “La Época”

El próximo 13 de agosto cumplirá 90 años Fidel Alejandro Castro Ruz (Birán, Holguín, 1926), tercer hijo de Ángel Castro Argiz y Lina Ruz González, estudiante y graduado de derecho en la Universidad de La Habana.

 

Su ideología de izquierda le llevó a participar desde muy joven en actividades revolucionarias, militando en el Partido del Pueblo Cubano (Ortodoxo), retomando, pocos años después, su actividad revolucionaria y antiimperialista al vincularse con diversas organizaciones estudiantiles progresistas, para entonces centradas en una férrea lucha contra la dictadura que el teniente Fulgencio Batista imponía a Cuba a partir de marzo de 1952.

 

Condenado a quince años de prisión, de los que sólo cumplió dos en el Presidio Modelo, en la Isla de Pinos, por planificar y participar en el asalto al Cuartel Moncada de Santiago de Cuba el 26 de julio de 1953, fue indultado y puesto en libertad, disponiéndose a migrar a México, desde donde preparó un segundo estratagema para el derrocamiento de la dictadura batistiana; en esta ocasión apostó por crear una guerrilla rural en la zona más apartada y montañosa del país: la Sierra Maestra, en la provincia de Oriente.

 

Con un grupo de 82 expedicionarios, a bordo del legendario yate Granma, desembarcó clandestinamente en Cuba, cerca de la playa Las Coloradas el 2 de diciembre de 1956; días más tardes, sorprendidos por el Ejército, tras combatir en Alegría de Pio, sólo doce guerrilleros sobreviven, logrando instaurar sus bases en la Sierra Maestra, desde donde Fidel Castro dirigió y lanzó la ofensiva final que recorrió la Isla de Oriente hasta Occidente, hasta alcanzar la caída de Batista y el triunfo de la Revolución Cubana, el 1 de enero de 1959.

Fidel en Revolución

 

Fidel es considerado el estratega y estadista de la Revolución Cubana. Su vida la ha encaminado a impulsar y dirigir la lucha de su pueblo para la consolidación del proceso revolucionario, su avance hacia el socialismo, la unidad de las fuerzas de izquierdas y de todo el pueblo, las transformaciones económicas y sociales del país, el desarrollo de la educación, la salud, el deporte, la cultura y la ciencia, así como el enfrentamiento de las agresiones externas y la conducción de una activa política exterior de principios.

 

Ni la vida ni el pensamiento de Fidel Castro pueden ya aislarse ni ocultarse. Pertenecen a la parte esencial de un siglo que no se explica sino es a través de figuras de su talla, coherencia y verticalidad. Pocos, como él, resumen lo mejor y más puro de una tradición heroica y lúcida, batalladora e idealista que vino al mundo.

 

En su labor como Comandante y líder de la Revolución se le puede ver como un hombre universal, lo cual se sustenta en el significado de los valores básicos del hombre tal como los concibe y defiende. Sus ideas están llenas de plenitud, por eso trasciende a la cultura universal, constituyendo una fuente inagotable de conocimientos indispensables para el estudio de los procesos y fenómenos de la realidad y para la formación de ese hombre nuevo que la humanidad tanto necesita.

 

Discípulo de José Martí

 

El pensamiento de Fidel Castro Ruz está muy ligado al pensamiento del Héroe Nacional de Cuba José Martí. Siempre destaca que fue el inspirador de la generación del centenario y por ende el autor intelectual del Asalto al Cuartel Moncada y de la Batalla de Ideas, cuestiones materializadas durante la obra de la Revolución. José Martí expresó que “un mundo mejor es posible”, donde el motivo principal del sistema consiste en el logro del mejoramiento humano y la elevación del bienestar popular; Fidel ha continuado con este legado.

 

Su pensamiento marxista se formó durante su etapa de estudiante universitario. Trabajó por cultivar entre la militancia joven las posiciones más radicales y combativas. Dirigió estratégicamente la participación de cientos de miles de combatientes cubanos en misiones internacionalistas en Argelia, Siria, Angola, Etiopía, Nicaragua, Vietnam y otros países, impulsando y organizando, además, el aporte de decenas de miles de médicos, maestros y técnicos cubanos que han prestado servicios en más de 40 países del Tercer Mundo, así como la realización de estudios en Cuba por parte de decenas de miles de estudiantes de esos países. Más recientemente, ha impulsado los programas integrales de asistencia y colaboración cubana en materia de salud en numerosos países de África, América Latina y el Caribe, y la creación en Cuba de escuelas internacionales de Ciencias Médicas, Deporte y Educación Física, y otras disciplinas para estudiantes de los países periféricos.

 

Ha promovido y dirigido la batalla del Tercer Mundo contra el orden económico internacional vigente, en particular contra la deuda externa, el despilfarro de recursos como consecuencia de los gastos militares y la globalización neoliberal, así como los esfuerzos por la unidad y la integración de América Latina y el Caribe.

 

Ha encabezado la acción decidida del pueblo cubano para enfrentar los efectos del bloqueo económico impuesto a Cuba por los Estados Unidos desde hace más de medio siglo y las consecuencias en el plano económico del derrumbe del campo socialista en Europa y ha promovido el esfuerzo tenaz de los cubanos para superar las graves dificultades resultantes de estos factores, su resistencia durante el llamado Período Especial y el reinicio del crecimiento y desarrollo económico del país.

 

Líder y guía

 

El pensamiento pedagógico de Fidel Castro Ruz se sustenta en la ética y la justicia social. Al ahondar en las concepciones pedagógicas de Fidel nada podrá decirse o escribirse acerca de la educación en Cuba sin mencionar los aportes realizados por el Comandante en Jefe, haciendo énfasis en su ejemplaridad, su insaciable búsqueda de la igualdad de oportunidades, la justicia para todos, y el estímulo constante por el conocimiento.

 

La salud, en su pensamiento, inscribe los principios y estrategias políticas que sustentan las cualidades que caracterizan al modelo del profesional de la salud. El Médico de Familia y la Especialidad en Medicina General Integral (MGI) son logros que cumplen las expectativas de la dirección de la Revolución y cumplimentan ideas expresadas en el alegato realizado por Fidel en la “Historia Me Absolverá”, en cuyos acápites exigía elevar el nivel del sistema de salud cubano, que incluye a los profesionales de la salud como máximos exponentes de las más grandes conquistas de la sociedad, donde insiste en los valores éticos y humanos que deben caracterizar al profesional de la salud.

 

Desde las posiciones de las ciencias sociales y humanísticas su legado es complejo, debido a que constituye una obra histórica dialéctica viva en permanente creación y evolución, cuyo análisis involucra ineludiblemente tanto el intelecto como las pasiones de quien lo emprende.

 

El potencial dialéctico crítico y constructivo del pensamiento político, económico, ambientalista, ecológico y social de Fidel no se agota en la construcción socialista, sino que adquiere en ella nuevos motivos para proyectarse hacia adelante en la tarea emancipadora, la cual no presenta fisonomía milenarista alguna en su ideario. Tampoco es un conjunto de fórmulas a aprender de memoria para ser aplicadas acríticamente, pues nacen de la práctica y a ella se debe poner suficientemente en claro este asunto vital para el progreso actual de la sociedad cubana.

 

La concepción de los derechos humanos ocupa otro de los sitiales privilegiados en el pensamiento de Fidel Castro, constituyendo una necesidad cognitiva e ideológica de relevante significación en la actualidad.

 

Para Fidel la lucha por los derechos humanos y la integridad de las persona en sus dimensiones tanto individuales como colectivas, es un objetivo común de todas las fuerzas revolucionarias y progresistas, no sólo de los marxistas; los cuales, además de sus decisivas aristas políticas y económicas prácticas, presuponen la necesidad de enfrentar los múltiples y complejos retos que implican la formación de una concepción normativa de carácter universal sobre este asunto, bajo las condiciones de una opinión pública internacional manipulada y controlada por el dominio imperialista de los medios de comunicación masiva y los organismos internacionales fundamentales.

 

Un aporte fundamental del compañero Fidel Castro fue reconocer la cultura como un ente aglutinador de las masas. Desde los primeros años del triunfo de la Revolución realiza varias acciones y planes para desarrollar la cultura de masa y elevar el nivel cultural del pueblo cubano, en una primera etapa llevada a cabo a través de la Campaña de la Alfabetización, donde participaron jóvenes de toda la Isla, luego con la fundación el Instituto Cubano Arte e Industria Cinematográfica (ICAIC), que divulgó a través del celuloide los primeros años de la instauración del gobierno revolucionario y, posteriormente, apoyado por Haydee Santamaría Cuadrado y otros revolucionarios, con la creación de la Casa de las Américas, institución que se dedica a fomentar el intercambio cultural entre los países de la región.

 

Elogio a la virtud

 

Fidel no ha faltado a un sólo acontecimiento en que su presencia no signifique aliento y esperanzas para su pueblo y la humanidad, incluido en aquellos donde han primado las circunstancias más adversas.

 

Ha tenido la virtud de convertir reveces en verdaderos triunfos, y sus promesas y augurios los ha cumplido, haciéndolos realidad por su perseverancia, inteligencia, tenacidad, y esa fidelidad permanente que hace honor a su nombre.

 

Su palabra y excepcional pluma han sido dos de sus principales armas para enseñar y alertar, además de poner en el lugar que les corresponde a los poderos opresores de los pueblos y enemigos de la paz, la soberanía y la independencia.

 

Fidel tuvo la premonición y avizoró que se fomentarían los movimientos de izquierda en Latinoamérica y el Caribe, África. Asia y de otras regiones del mundo y expresó: “…que una nueva oleada revolucionaria, de cambios, una nueva oleada de pueblos, se desataría en el continente cuando parecía –como algunos ilusos lo señalaban– que habíamos llegado al fin de la historia, que la historia estaba petrificada y que ya no habría más caminos ni alternativas…”

 

La Revolución Cubana, con la dirección de Fidel, ha sido faro y guía de repercusión mundial desencadenando movimientos de liberación nacional, por la unidad e integración de América Latina y el Caribe que no han concluido ni concluirán en el futuro previsible.

 

Cuando hablamos de solidaridad pensamos, en primer término, en nuestros hermanos latinoamericanos y caribeños. Cuba ha apoyado la lucha por la emancipación de todos los pueblos de la Tierra y, en particular, los de nuestra región, y, cuando fue menester, ayudó a quienes escogieron la vía armada toda su solidaridad y la sangre de algunos de sus mejores hijos. Extendió su mano amiga a los militares patriotas, desde Turcios Lima en Guatemala, al gobierno nacionalista de Velasco Alvarado en Perú y a la lucha de los panameños, con Omar Torrijos al frente, por la devolución del canal.

 

Fidel y el pueblo cubano brindaron su solidaridad y respaldo al gobierno de la Unidad Popular del presidente Salvador Allende en Chile, cuando el gobierno de Washington apoyó el golpe de Estado encabezado por el traidor jefe del ejército Augusto Pinochet.

 

Fidel, Chávez, Néstor, Evo, Rafael Correa y Lula, entre otros líderes, han multiplicado las ideas de Bolívar, Martí, San Matín, Túpac Amaru y Sucre, mediante programas sociales de unidad e integración como la Alternativa Bolivariana para las América (ALBA), la Comunidad de Estado Latinoamericano y del Caribe (CELAC), Comunidad del Caribe (CARICOM), Mercado Común del Sur (MERCOSUR), fomentado ideas revolucionarias, humanistas, de solidaridad, y de gran movimiento de masas contra el neoliberalismo gestado en nuestra América.

 

Fidel es de esos hombres excepcionales del presente y de la historia que ha llegado a los 90 años de edad con altruismo, humanismo, solidaridad, visión de futuro, valentía sin límites, liderazgo indiscutible, probada capacidad de estratega político y militar, con colosales ideas, y a la vez es uno de los más grandes paradigmas de Cuba y de todos los pueblos del mundo. ¡Muchas felicidades Comandante!

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Posted in: Opinión