La verdad sobre la captura del Che.#Bolivia

Posted on abril 28, 2017

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Víctor Gutiérrez Flores *

Estas líneas surgen de manera impensada, es decir, no preconcebida. Sucede que la mañana del domingo 23 de abril del año que transcurre me encontraba participando en la misa dominical en la iglesia de Miraflores Virgen de los Remedios, de la ciudad de La Paz. En uno de sus momentos, un trío musical que acompañaba el desarrollo de la ceremonia religiosa entonó una canción religiosa pero con el fondo musical de la ya célebre canción Hasta siempre, comandante, compuesta a la muerte del guerrillero mítico por el conocido cantautor Carlos Puebla.

De pronto vinieron a mi mente las grandes mentiras o distorsiones que se dijeron cuando la vida del comandante Ernesto Che Guevara se apagó aquel día infausto de octubre de 1967 en la Higuera, Vallegrande.

Así fue que lo primero que dijeron: “El Che fue muerto en combate”, fue la primera gran mentira que se lanzó al mundo, cuando —como bien sabemos— fue cobardemente asesinado. Otra de las grandes mentiras que se dijeron y que aún perdura en la historia oficial es que “fue el Capitán Gary Prado quien capturó al Che”. Completamente falso.

Quien verdaderamente capturó al Che fue el sargento Benigno Huanca y el teniente Pérez (Jefe de la patrulla), fueron ellos los últimos que enfrentaron al Che en la quebrada del Churo, lo capturaron y/o tomaron preso, y lo llevaron después ante su capitán (comandante de compañía Gary Prado).

Como casi siempre sucede en la historia oficial que luego se cuenta, fue otro el que se llevó el lauro. Puestas así las cosas y en su verdadera dimensión podemos afirmar con absoluta certeza que Gary Prado vio pasar una bala lo más cerca suyo, a 100 metros de distancia en la Campaña de Ñancahuazu. Pero ¿por qué distorsionaron la historia? Porque de parte del lado del adversario, del lado del enemigo del comandante Guevara, había que fabricar un oponente, y ése no podía ser, según el ejército oligárquico, tan solo un sargento, debía ser un oficial.

Hoy, en este año 2017, recordamos 50 años de la Campaña de Ñancahuazu. Si bien el Che fue asesinado cobardemente, sus ideas y su ejemplo perviven en la historia latinoamericana y no desaparecerán jamás, se convierten en el mejor acicate para el compromiso que deben asumir los hombres que buscan en todos los tiempos un mundo con justicia social y con igualdad de oportunidades.

*Es Segundo Vicepresidente en la Cámara de Diputados, Asamblea Legislativa Plurinacional.

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Posted in: Opinión