La maldición de la #OEA

Posted on mayo 4, 2017

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Luis Pino / Telesur

Que el gobierno revolucionario de la República Bolivariana de Venezuela se retire de la Organización de Estados Americanos (OEA) era de esperarse, dadas las puñaladas arteras que la coalición de gobiernos coloniales al servicio del imperio estadounidense se han propuesto para derrocar a Nicolás Maduro, liquidar el chavismo y restaurar el Gobierno celestino cuartorrepublicano que ponga los recursos minerales, energéticos y materiales al servicio del Gobierno que preside el retroconservador y pornopuritano Donald Trump y las transnacionales.

Han sido muchas las agresiones sistemáticas contra los venezolanos desde que el chileno Insulza estaba en la Secretaría General de la OEA, hasta el presente, con el rastacueril uruguayo tarifado del gobierno estadounidense, Luis Almagro, quien hace bien su rol de cipayo al  servicio del Ministerio de Colonias, como lo rebautizó el  comandante Fidel Castro.

Y, luego de tantas agresiones de gobiernos corruptos al servicio imperial, la decisión del presidente Nicolás Maduro de retirar a la República Bolivariana de Venezuela, se justifica en este momento por las razones siguientes:

Ha emergido en el continente americano un nuevo mundo multicéntrico y pluripolar, que se replica en el resto de continentes, con un carácter humano, solidario, libertario, ecosocialista y con potencias de vida y paz, los que están en las antípodas de lo que ha representado desde su fundación la OEA, que ha sido el órgano de adocenamiento y control de los pueblos de nuestra América;

Producto del nuevo mundo emergente nacieron la Alianza de los Pueblos de Nuestra América – Tratado de Comercio de los Pueblos (ALBA-TCP), la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), PetroCaribe, los  cuales están en sintonía con los principios básicos del Movimiento de Países No Alineados (MNOAL).

No cabe la menor duda de que este hemisférico organismo lacayo del imperio estadounidense empezará a tambalearse y caerá desde hoy, sin que nadie lo empuje, porque ningún gobierno libérrimo está dispuesto a ser tutelado y a entregar su soberanía a bufones imperiales.

Salirnos de la maldición de la OEA es digno y significa quitarnos el fardo del Ministerio de Colonias al servicio imperial estadounidense.

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Posted in: Opinión